Vivimos en un mundo de cuatro paredes. Limitados por reglas, parámetros, sistemas, expectativas ajenas y circunstancia que parecen fuera de nuestro alcance. Así, pasamos la mayoría de nuestras vidas, sabiendo que la abundancia nos fue negada desde el día aquel, en que un hombre llamado Adán se comió una fruta extraída del árbol prohibido del paraíso.
¿Por qué no tener todo lo que quiero?, ¿Por qué no hacer lo que en verdad me apasiona, en vez de estar en este cubículo gris?, ¿Por qué no ser libre y dejar que el mundo me vea como soy?, ¿Podría yo alcanzar un mejor lugar que en el que me encuentro hoy día?
El liderazgo tiene un efecto liberador. Un líder asume la responsabilidad y rompe barreras, reinventa sistemas, amplía los horizontes del juego, crea nuevos procedimientos. Cualquier meta que te propongas, mientras no dañes a alguien, es válida. La riqueza, la felicidad, la abundancia, ayudar a otros, descubrir una cura para el cáncer, cualquiera es válida y lo único que se necesita es un poco de liderazgo.
Liderazgo ¿YO?, ¿pero si no dirijo la compañía en la que trabajo?, ¿Pero si no soy presidente de mi país?, a penas me alcanza para pagar las cuentas ¿Cómo voy a liderar?
El liderazgo no es una posición. No hace mucho tiempo pensaba que un líder era aquel que estaba en la cima. El líder, en mi opinión, siempre era el que mandaba y todos obedecían. Pero me equivoqué. No todos los que mandan son líderes y no todos los que siguen son solo seguidores. Resulta que hay muchos líderes ejemplares que dirigen desde la zona intermedia y es su liderazgo los que después los pone en la posición (Napoleón Bonaparte fue mucho tiempo un soldado común y corriente, y su liderazgo lo llevo con el tiempo a la cima). Repito el liderazgo no es la posición, es todo lo contrario es una elección. Es una elección que se toma, se aprende, se mejora constantemente, se aplica y se comparte.
Cuando escuché esto por primera vez, me di cuenta que a pesar de mi corta edad, puedo trabajar en mi liderazgo para lograr lo que quiero. Al trabajar con muchas personas, por el tipo de negocios que hago, se me hace evidente que todos tienen un increíble potencial de liderazgo, sin importar la edad, sexo o profesión.
Tengo más preguntas que respuestas. Sin embargo, quiero que compartamos juntos aquello que nos puede ayudar a desarrollar nuestro liderazgo, mejorar nosotros y dar lo mejor para hacer de este un mejor lugar para vivir…